JUJU EB, El miedo al amor
Actualmente vivimos en un mundo donde aparentemente cuesta querer, ya
que la sociedad de pleno siglo XXI nos ha hecho entender que darlo todo
nunca es suficiente; que arriesgar demasiado es equivalente al fracaso; que
el amor no vale la pena ni un mínimo como para apostar por él...
Actualmente parece ser que preferimos estrechar lazos de manera pasajera
esquivando cualquier tipo de sentimiento para impedir que este nos
consuma; porque sí, a fin de cuentas enamorarte te hace vulnerable y te
ciega ante cualquier tipo de peligro, te deja totalmente desarmado para
cualquier guerra que se te pueda venir encima.
Deberíamos empezar a visualizar el mundo de otra perspectiva, porque
aunque evidentemente no está mal estar alerta, tampoco está de más
dejarnos llevar; a fin de cuentas, nunca sabes cuando puedes llegar a
encontrar a alguien que te complemente y sea perfectamente afín a ti, y
posiblemente nunca seas capaz de encontrarlo si tu mismo
inconscientemente construyes tus propias murallas.
Hoy en día parece ser que aquello de apostar por alguien nos asusta, nos
aterroriza. Parece ser que preferimos omitir una posible plena felicidad tan
solo porque la sociedad del siglo XXI nos ha enseñado que los líos de una
noche satisfacen mucho más que compartir tus labios con la misma persona
toda la vida; que la mayoria de “te quiero” van acompañados de puñales
traicioneros llenos de lágrimas; que emocionarte por los mensajes de alguien
es de débiles; que a no ser que tengas una imagen impoluta nadie te querrá
ni aceptará; que por mucho que te esfuerces por alguien, ese alguien te
reemplazará por alguien “mejor” que tú... Así pues, hoy en día la
incertidumbre nos opaca sin dejarnos ni una pizca de confianza en nosotros
mismos como para poder darnos cuenta del hecho de que: hay que vivir sin
miedo, hay que sentir sin dudas, hay que experimentar sin cobardía.
Muy a menudo me pregunto: ¿Hacia dónde se habrán ido aquellas canciones
acompañadas con guitarras sonando a las tantas de la madrugada para
conquistar a una dama?; ahora creemos que enviando una canción de
cualquier artista manifiestas tu amor. ¿Hacia dónde se habrán esfumado las
cartas cursis que tanto declaran y realmente te hacian entender que su
fuente de inspiración y su pensamiento constante eras tú?; ahora un tweet
de manera indirecta parece expresar más de mil palabras. ¿Hacia dónde se
habrá ido aquella manera de amar que tanto añoramos y que sin embargo,
ha ido evolucionando de manera negativa y aprensiva.
ASSAIG FILOSÒFIC
Creo que lo que hay que intentar aprender, es que la vida tan solo es una y
no nos podemos pasar la mitad de ella con temor. No hay que tener miedo al
fracasó, sino que hay que ampliar nuestros horizontes y visualizar las cosas
que aparentemente dramatizamos como un aprendizaje más que te llevas.
Porque la vida como tal no es sencilla, es mucho más compleja de lo que nos
gustaría que fuese; y lo más seguro es que te golpees con los baches que se
te plantan en el camino; pero hay que estar seguros de un factor, y es que:
vivimos para aprender de nuestros errores y gozar de nuestras suertes.
Tenemos que permitirnos ser felices; puesto que el amor es una de las
experiencias más bonitas y emocionantes que se pueden vivir.
Juju EB.

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